Los adolescentes que abusan del alcohol se convierten en adultos temerarios

Publicado 29/09/2009 09:25


Imagínense esta escena. Un grupo de ratas adolescentes con ganas de pasarlo bien entra en un bar y comienza a ingerir copazos sin parar. Los roedores se ponen finos. Entonces, tres semanas más tarde, cuando las festivas cobayas ya se han hecho adultas, a algunas de ellas se les pone a prueba junto a otros congéneres de costumbres más abstemias. Ambos grupos tendrán la oportunidad de empujar una palanca que les regalará dos pastillas de azúcar u otra que podría darles una recompensa más grande pero incierta, de cero a cuatro golosinas. Después de un entrentamiento, ¿qué opción eligieron las ratas?

Las que no probaban el alcohol se dieron cuenta pronto de qué les convenía, mientras que las de un pasado canalla optaban por la decisión más arriesgada y eran incapaces de «usar la cabeza».
Esto es lo que ocurrió en un experimento realizado por investigadores de la Universidad de Washington y que publica esta semana la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). Por lejano que parezca, los científicos creen que lo mismo que le ha pasado al cerebro de las ratas le sucede al de los adolescentes humanos que abusan del alcohol. Cuando se hacen adultos, como las cobayas del laboratorio, tienen más dificultades a la hora de tomar decisiones y pueden optar por acciones temerarias o más arriesgadas. «La exposición temprana al alcohol puede tener efectos cognitivos a largo plazo. Pero no podemos probar esto en la gente. Este modelo con ratas apoya la relación de causalidad entre el uso temprano del alcohol y la posterior toma de decisiones arriesgadas», ha explicado Ilene Bernstein, profesora de Psicología y especialista en neurobiología y comportamiento.

Gelatina con alcohol

En realidad, las ratas no beben alcohol, así que los investigadores se las ingeniaron para hacerlas pasar por la taberna: les dieron gelatina con etanol, y les encantó. El grupo de ratas de 30 a 49 días de edad -un período que se corresponde con la adolescencia humana- tuvo «barra libre» las 24 horas del día para consumir una gelatina de sabor con una solución al 10% de etanol. Se dieron un atracón, equivalente a un humano que ingiere un gran número de bebidas. Un segundo grupo de ratas, el de control, tomó gelatina sin alcohol. Veinte días después a ambos grupos se les retiró el postre. Tres semanas más tarde, la mitad de los animales de cada grupo, ya adultos, fueron entrenados para pulsar dos palancas que les daban más o menos premios. Las abstemias pillaron el truco y tomaban decisiones correctas para hacerse con las golosinas, pero las otras parecían confusas y se decantaban por la palanca incorrecta.
Según los investigadores, este estudio podría ayudar a determinar el vínculo neurobiológico entre el abuso del alcohol en adolescentes y el deterioro de la toma de decisiones durante su vida adulta, especialmente con la ingesta de sustancias nocivas. «Si el cerebro está permanentemente modificado por el alcohol, debemos poner más énfasis en la prevención del consumo de alcohol entre los adolescentes», señala Bernstein. 

Fuente:

ABC.es

Otros Artículos

El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y condiciones y la Política de Privacidad de TandilSalud.com.ar
© Copyrights ©2014: Helius Information Technology - Todos los derechos reservados. Protección de datos personales.


Desarrollado por Helius IT