Darle una paliza a un niño ¿lo vuelve agresivo y desafiante?

Publicado 07/10/2009 10:37


Según investigaciones realizadas en EE.UU, darle una paliza en las nalgas a los chicos aumenta la probabilidad de que se vuelvan desafiantes y agresivos.

El castigo físico pone en riesgo a los niños y genera problemas de salud mental, comportamiento anti-social y eventualmente- de lesiones graves, según muestra un nuevo informe elaborado por profesionales de la Universidad de Michigan.

"Hay poca evidencias e investigaciones que muestren que el castigo físico mejora, en el largo plazo, el comportamiento de los niños," concluye Elizabeth Gershoff, autora del informe y profesora asociada en la Escuela de Trabajo Social.

El informe, publicado en colaboración con el Hospital Infantil de Phoenix, ofrece una revisión sobre investigaciones empíricas acerca de las consecuencias que tiene el castigo físico en los niños.

Gershoff analizó 100 años de investigación de estudios publicados sobre el castigo físico, en particular, las palizas en las nalgas. Los resultados indican que la mayoría de los azotes son una práctica parental ineficaz en la crianza de niños tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo.

"Hay cada vez más motivación, en otros países de promulgar leyes que prohiban legalmente todas las formas de castigo físico", dijo Gershoff, cuya investigación se centra en el impacto de la violencia infantil el desarrollo de niños y adolescentes a través del tiempo.

Varios estudios recientes revelan que muchos padres aún maltratan físicamente a sus hijos, especialmente los niños de 1 y 2 años de edad. Cuando los niños llegan al 5 º grado, el 80 % ha recibido algún castigo físico.

En múltiples estudios, se ha descubierto que los azotes en las nalgas llevan a los niños a padecer de más problemas de salud mental, como ansiedad y depresión, alcohol y drogas, y un ajuste psicológico deficiente. Estos problemas también aumentan los niveles de estrés.

El informe de Gershoff indica que los castigos corporales también pueden perjudicar las relaciones entre padres e hijos. Si el niño ve a los padres como una fuente de dolor y experiencias dolorosas es algo que puede interferir con el desarrollo de la cercanía y la confianza en un niño en sus padres.

Y ¿QUÉ HACER?

Entonces, ¿cómo los padres pueden disciplinar a sus hijos? Gershoff dice que los niños se comportan mejor cuando son motivados por la alabanza o la promesa de recompensas en lugar de amenazas de castigo. Los niños necesitan la enseñanza y la orientación de los padres para que puedan aprender a tomar mejores decisiones en el futuro.

"El castigo corporal no enseñan a los niños por qué su comportamiento fue erróneo o lo que deben hacer en el futuro", según el informe.

Los resultados aparecen en "El Informe sobre el castigo físico en los Estados Unidos."

Fuente:

Neomundo

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